ROLES DE GÉNERO
Se entiende que roles de género es un conjunto de conductas, actitudes, y valores que la sociedad establece como apropiadas o inapropiadas por cada género y que se transmite la enseñanza al individuo en función de su género, también se conoce como rol o papel sexual. Los roles de género constituyen la expresión de las conductas o actitudes que son creadas por las conductas sociales, y tienen implicaciones en la forma en que se determinan en el individuo tanto su posición social, la forma como se relaciona con los demás como su personalidad y su conducta.
A sí mismo, Los roles de genero se aprenden desde que estamos chiquitos, viendo a las demás personas de tu mismo sexo, tus papas igual te ayudan a aprender tu rol de genero cuando te compran alguna ropa de color rosa si eres niña y azul si eres niño, al igual que cuando te compran juguetes u otras cosas, también aprendes tu rol de genero por los modelos sociales que hay, como artistas; por eso existen diferencias en el grado en que los aceptan y expresan.
¿Cómo se aprender el role de genero?
Los roles de genero se aprenden desde que estas chiquita, viendo a las demás personas de tu mismo sexo, tus papas igual te ayudan a aprender tu rol de genero cuando te compran alguna ropa de color rosa si eres niña y azul si eres niño, al igual que cuando te compran juguetes u otras cosas, también aprendes tu rol de genero por los modelos sociales que hay, como artistas.
Un rol de género se define como normas de compartimiento percibidas como masculinas o femeninas en un grupo social dado, el cual particularmente pertenece al sistema de las ciencias sociales y de las humanidades. Son los comportamientos aprendidos en una sociedad, grupo social o comunidad determinados que hacen que sus miembros estén condicionados para realizar tareas y responsabilidades así sean hombres y mujeres.Independientemente de la estructura familiar la asunción de roles influyen en el ambiente emocional de la familia. Los llamados roles de género- polémicos hoy por los contenidos que se asocian al mismo en diferentes latitudes- son “papeles” asignados culturalmente a mujeres y hombres, que varían según las distintas sociedades y culturas, clases sociales y edades, y en los diferentes periodos históricos. Así pues, se ha venido produciendo una ruptura progresiva con la familia típica tradicional caracterizada por la jerarquía rígida entre el hombre y la mujer, y entre padres e hijos, e modo que, desde el punto de vista emocional en la institución familiar de hoy pueden convivir emociones resultantes de esa tradicional “ designación” de papeles asociados a la masculinidad- feminidad, junto a aquellas que obedecen a los cambios estructurales de la familia y demás condicionantes que se mencionan más arriba. A veces, en franca contradicción, en lucha por el poder, y hasta cierto acomodamiento, que no favorecen el bienestar emocional de la familia.
Muchas personas que nacen con combinaciones de rasgos de los dos sexos, es decir, se enfrentan a complicaciones cuando la sociedad se mofa o escandaliza de su físico -lo que suele ocurrir con las personas intersexuales- o insiste en que asignar a un individuo un sexo con el que no se identifica -lo que ocurre habitualmente entre las personas transexuales.
En el caso de las personas transexuales, sus problemas suelen reducirse cuando pueden pasar por el proceso de reasignación de sexo, en cual incluye la cirugía de reasignación sexual, mal llamada "operación de cambio de sexo".
Por otro lado, la identidad sexual suele intentar diferenciarse de la orientación sexual, en la que pueden darse individuos heterosexuales, homosexuales, bisexuales y asexuales. De igual manera que la orientación sexual, la identidad sexual no se puede elegir.
Equivocadamente, hay personas que definen la transexualidad con una homosexualidad extrema; es decir, según estas personas, una persona transexual ama tanto al otro sexo que acaba identificándose con él.
Sin embargo, investigaciones en sexología de la Universidad Libre de Ámsterdam apuntan a que la identidad y la orientación sexual son hechos absolutamente diferentes, por lo que pueden darse personas transexuales con diferentes orientaciones sexuales. De hecho, hay estudios que indican que más de un 30% de la población transexual es homosexual o bisexual, muy por encima al 5% ó 10%, porcentaje que suele darse en la población no transexual.
En relación con la identidad sexual también se suele hablar de la identidad de género o rol de género, es decir, la asunción y manifestación de lo que se siente basado en unas normas sociales.
La identidad sexual es realmente un aspecto complejo y multifactorial. Al pensar en identidad sexual, se suele pensar en si una persona se siente o no a gusto, con bienestar y autorrealización, en lo que implica ser hombre o ser mujer.
Los elementos a considerar como constituyentes de la identidad sexual son:
El sexo del sujeto.
Esto tiene que ver con la diferencia física constitutiva natural del hombre y de la mujer, y por lo tanto con los componentes biológicos y anatómicos
El género
El género, está determinado por los aspectos psicológicos, sociales y culturales de la feminidad y la masculinidad . Este es uno de los componentes mas complejos.
El rol
El rol del genero como hombre o mujer dentro de un determinado marco social-cultural, político y religioso determinado.
La formación de la identidad sexual es un proceso complejo que empieza en la concepción, pero que se vuelve clave durante el proceso de gestación e incluso en experiencias vitales tras el nacimiento. Existen muchos factores y bastantes combinaciones de los mismos que pueden llevar a la confusión, pero la tradición en la mayoría de las sociedades insiste en catalogar cada individuo por la apariencia de sus genitales. Por esta razón surgen muchos conflictos en personas que nacen con rasgos intersexuales.
Si, por ejemplo, socialmente se le asigna a una persona la identidad sexual de un hombre, pero sus genitales son femeninos, esta persona puede experimentar lo que se ha venido a llamar disforia de género, es decir una profunda inconformodidad con el rol de género que le toca vivir.
Algunos estudios indican que la identidad sexual se fija en la infancia temprana (no más allá de los 2 ó 3 años) y a partir de entonces es inmutable. Esta conclusión se obtiene generalmente preguntando a personas transexuales cuando se dieron cuenta por primera vez que la identidad sexual que les ha asignado la sociedad no se corresponde con la identidad sexual con la que se identifican.

La diferenciación de roles de género puede apreciarse en diferentes ámbitos; en la familia, la educación, en el trabajo, la adolescencia,... en la sociedad en general.
Actualmente en nuestra sociedad existe una desigualdad jerárquica entre los géneros femenino y masculino. Esto puede observarse en las indicaciones prefijadas y estereotipadas de cómo ser hombre o mujer, padre o madre,... con asignaciones de valor, jerarquía, status y poder de cada uno.
La mujer es definida tradicionalmente como la encargada de soportar la carga emocional, afectiva, del ámbito doméstico... A parte, son vistas como personas dependientes y pasivas.
Los hombres en cambio, son vistos como los encargados de sostener la economía familiar, de tener la iniciativa sexual, de tomar las grandes e importantes decisiones. Además se les atribuye los calificativos de; racionales, exitosos y dominantes.
Con el tiempo se ha ido desvelando el poder y la dominación del hombre sobre la mujer, las tensiones en las relaciones sociales, la fuerza de la cultura en lo referido a mantener las subordinaciones. Lo que se considera obvio en la sociedad, no se revisa ni se cuestiona, y por lo tanto adquiere mayor fuerza y capacidad de reproducción.
Por todo ello, no se puede entender lo masculino o femenino sin entrar en el espacio de la interacción que tiene con el otro. Ambos coexisten y dependen el uno del otro; por lo que se influyen y se obstaculizan mutuamente.